Toluquilla: un lugar entre las nubes.

Por: Lorena Meeser.

La zona arqueológica de Toluquilla está ubicada en la cima del cerro de Toquilla, en el Municipio de Cadereyta, en la Sierra Gorda de Querétaro y su nombre significa "Cerro del Jorobadillo".

La ubicación del sitio es estratégica, encontrándose un sólo acceso por el lado norte y rodeado por barrancas; la construcción sigue los lineamientos de la configuración natural de la meseta.

El sitio está muy bien conservado por lo que es posible recorrer sus calles, callejones y espacios, asimismo se pueden observar sus conjuntos habitacionales y los conjuntos del juego de pelota.

El sitio se halla enclavado sobre una meseta alargada que fue modelada con rellenos de piedra y lodo; en está, además, hay excavaciones que forman superficies planas a diferentes niveles, sobre las cuales la ciudad fue erigida siguiendo el eje del cerro, es decir, de norte a sur. La traza de Toluquilla consta de cerca de 40 construcciones y tres ejes de circulación, que para efectos de explicación se han dividido en varios conjuntos: vestíbulo, cuatro canchas de juego de pelota, un templo, un conjunto habitacional, un conjunto ceremonial, y cerca de 12 construcciones más con cuartos, altares, pequeños patios y minas prehispánicas y modernas.

Las edificaciones eran levantadas sobre otras más antiguas, para con ello lograr mayor altura y longitud. Sus arquitectos usaron grandes cajones de roca rústica para soportar el peso del edificio y, sobre estos, alzaron muros angostos hechos de laja bien talladas, que luego recubrieron con finas capas de estuco, posiblemente decoradas; el paso del tiempo ha dejado las piedras desnudas en la mayoría de los casos; sin embargo, todavía hay monumentos con restos de estuco.

El sitio se desarrolló durante el Clásico Tardío. Su arquitectura tiene influencia huasteca y del centro de Veracruz. La localidad vivió dos grandes épocas: la primera, y menos conocida, del 300 a.C. al 500/600 d.C, la segunda, que deja como legado el mayor número de edificios, del 600 al 1350 d.C.

En Toluquilla vivían los sacerdotes y personas relacionadas con el culto; el resto de la población lo hacía en los caseríos de los alrededores. Su organización social fue jerárquica y se especializo en la obtención de pigmentos minerales, como el cinabrio y el almagre (oxido de hierro).

Es probable que este centro ceremonial, político y administrativo desempeñara un destacado papel en el control de la explotación del cinabrio o granate (sulfuro de mercurio), un polvo rojo altamente cotizado en tiempos prehispánicos para ungir a los muertos, y por ello ocupó un lugar importante de intercambio y comercio desde la Sierra Gorda a otros lugares de México como Tenochtitlán y varias rutas comerciales de esa época.

Los habitantes de Toluquilla basaron su economía en la minería de tiempo completo, complementada con la cacería, la recolección, la agricultura y la pesca en los ríos cercanos.

Además, Toluquilla presenta los lineamientos constructivos de otros asentamientos relevantes de la Sierra Gorda como Ranas, Quirambal, Casas Viejas. Los materiales empleados en la construcción son de piedra laja y arcilla, abundantes en la localidad. La construcción de las estructuras se inició con la fabricación de un núcleo de piedra y lodo, que se revestía con lajas careadas.

El cerro tienen un bosque donde predominan árboles como el encino, el madroño y el pino, además de otras especies. Estuvo habitado por una gran cantidad de animales como venados, pumas, ocelotes, coyotes, zorras, ardillas, armadillos, aves locales y migratorias, insectos y reptiles. Actualmente es muy difícil encontrar alguno de estos animales.

Hace 80 millones de años, el norte del actual estado de Querétaro estaba cubierto por el mar, en el fondo había arrecifes de coral. Con el paso de los años, un gran movimiento de tierra levantó las montañas que hoy llevan el nombre de la Sierra Gorda.

El sitio fue reportado por primera vez en 1872 por ingenieros de minas que buscaban yacimientos, y fueron conducidos a la zona arqueológica. Años más tarde, en 1936 el arqueólogo Eduardo Noguera, modificó la primera interpretación del sitio y estableció el nexo de Toluquilla con Tula y Teotihuacán.

Este sitio tiene mucha relación con el de las Ranas y la ubicación estratégica de ambos les daba control sobre los asentamientos menores de los alrededores.

En 1987 se realizó la primera intervención de consolidación al sitio, a cargo de la arqueóloga Margarita Velasco.

Desde 1993 los arqueólogos Elizabeth Mejía y Alberto Herrera han estado a cargo de esta zona arqueológica y han contado con la colaboración de un gran numero de especialistas, con el objetivo de investigar y reunir la mayor cantidad de información sobre el sitio para interpretarla de forma integral. Gracias a esto, hoy es posible contar con una gran cantidad de datos sobre antropología física, genética, paleozoología, cronologías, fuentes de obtención de materias primas, arquitectura y datos arqueológicos.

Además este proyecto también tiene la finalidad de gestionar y habilitar la zona arqueológica para que el público la visite. La investigación en este imponente sitio es permanente y, a través de los novedosos proyectos de difusión que ha comenzado este equipo interdisciplinario, el público visitante cada vez podrá tener un mayor conocimiento de Toluquilla.


Significado

Toluquilla es un vocablo híbrido, que proviene de la raíz náhuatl tolloa que describe la acción de jorobarse y la partícula castellana illa, lo que tendría un significado equivalente a “Cerro Jorobado” o “Jorobadillo”.

Toluquilla se encuentra muy cerca del pueblo mágico de San Joaquín en el estado de Querétaro, ofrece unas vistas excepcionales, además de que la mayoría de las estructuras han sido

reclamadas de nuevo por la naturaleza circundante.

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