Jessica Zermeño: La mujer que convirtió el teatro en un acto de resistencia, creación y libertad
- hace 2 días
- 5 Min. de lectura

Por: Lorena Meeser
En el marco del Día Internacional de la Mujer, presentamos la historia de Jessica Zermeño, actriz, productora, escritora y promotora cultural que ha logrado consolidarse como una de las voces más activas y perseverantes del teatro independiente en Querétaro.
Egresada de UNITEC en la carrera de Ciencias de la Comunicación, formada también en actuación en el Instituto Nacional de Artes Escénicas INAI y en docencia del arte en la Universidad Autónoma de Querétaro, Zermeño ha construido una trayectoria marcada por la creatividad, la disciplina y una profunda convicción artística.
Su historia con el teatro comenzó en el año 2000, cuando inició su incursión en el ámbito escénico en la Ciudad de México. Cinco años después, en 2005, se trasladó a Querétaro, ciudad donde encontraría el espacio ideal para desarrollar su carrera y consolidar su proyecto artístico.
Uno de los momentos clave de su llegada al estado fue su participación en la compañía musical del Corral de Comedias, donde formó parte de la puesta en escena Monstruos, El Musical. A partir de entonces, las puertas del teatro queretano comenzaron a abrirse para ella, quien se integró a distintas compañías y proyectos escénicos.
Entre los espacios teatrales donde ha desarrollado su trabajo destacan Teatro Sol y Luna, Teatro Multiforum, Teatro La Fábrica y Teatrito La Carcajada, foros que forman parte del vibrante ecosistema cultural de la ciudad.
De actriz a creadora de historias
En 2011, Jessica Zermeño dio un paso decisivo en su carrera: comenzó a escribir y producir sus propios espectáculos bajo el sello Zermeño Producciones. Este proyecto le permitió explorar una nueva dimensión artística y construir un repertorio propio dirigido tanto al público adulto como al familiar e infantil.
Con el tiempo, su creatividad se convirtió en una marca personal. Hasta hoy ha escrito más de 50 obras de teatro, muchas de ellas presentadas en escenarios queretanos y reconocidas por su cercanía con el público.
Una de las piezas más emblemáticas de su carrera es ¡Sí, acepto!, obra que se convirtió en un referente de su trabajo y que ha permanecido en cartelera durante más de una década, tocando el corazón de numerosas audiencias.
“Cada vez que me pongo el vestido de novia del personaje, pienso en todo lo que ha trascendido esta historia”, ha comentado en distintas ocasiones, reconociendo que nunca imaginó el impacto que tendría su primera obra.

El sueño de tener un teatro propio
Uno de los momentos más importantes de su trayectoria llegó en 2017, cuando logró materializar un sueño largamente anhelado: abrir su propio espacio escénico.
Así nació La Mirruña Teatro, un foro independiente que durante años se consolidó como un espacio dedicado a la comedia, al teatro familiar y a las producciones originales.
Hoy, este proyecto continúa creciendo con una nueva etapa: La Mirruña Teatro actualmente se encuentra en donde era el Teatrito La Carcajada, lo que le ha permitido mantener su cercanía con el público y seguir presentando funciones semana a semana.
Para Zermeño, el teatro no es solo un espacio físico, sino una experiencia viva donde cada función representa un encuentro único con la audiencia.
“Cuando escucho la tercera llamada y se encienden las luces del escenario, siento que se me enchina la piel. Es un momento mágico que siempre me recuerda por qué elegí esta vida”, afirma.
El teatro frente a la adversidad
Uno de los momentos más difíciles para el teatro independiente llegó durante la pandemia de COVID‑19, cuando los recintos culturales cerraron durante meses.
Durante ese periodo, Jessica Zermeño se convirtió en vocera de la Red de Teatros y Foros Independientes de Querétaro, desde donde impulsó el diálogo con autoridades y sociedad para visibilizar la situación de los espacios escénicos y encontrar caminos para su reapertura.
El reto fue enorme: su teatro permaneció cerrado durante diez meses.
Sin embargo, lejos de abandonar el proyecto, decidió resistir.
“Mi mayor triunfo es haber sobrevivido a ese momento tan fuerte. Nunca imaginamos que el mundo entero dejaría de ir al teatro. Pero hoy el sueño sigue aquí”, señala.

La fuerza de una mujer creadora
Para Jessica Zermeño, ser mujer implica fuerza, confianza y resiliencia para materializar los sueños.
Su filosofía de vida se basa en visualizar aquello que ama y trabajar incansablemente para hacerlo realidad.
“No me gusta pensar en lo que puede salir mal. Prefiero pensar en lo que se necesita para que todo funcione”, explica.
Esa mentalidad la ha llevado a superar obstáculos comunes en el mundo escénico, como el encasillamiento de los actores en determinados papeles. Lejos de detenerla, esa situación la impulsó a escribir sus propias historias y construir los personajes que deseaba interpretar.
Hoy, además de actriz, es reconocida como escritora, productora y promotora cultural.
La voz de las mujeres en el teatro
Zermeño considera que el mundo del teatro es altamente competitivo, especialmente cuando se trata de conseguir un papel en una obra. Sin embargo, observa que las dinámicas han evolucionado y que hoy existe una mayor comprensión sobre la competencia profesional sin que ello implique rivalidad entre mujeres.
Disfruta trabajar con otras actrices y aprender de ellas, convencida de que el talento femenino enriquece el panorama escénico.
Al mismo tiempo, reconoce que aún es necesario seguir visibilizando las desigualdades que enfrentan muchas mujeres por el simple hecho de serlo.
Por ello se define como feminista: una mujer que defiende sus derechos y busca contribuir a la construcción de una sociedad más justa e igualitaria.

Un teatro construido desde el corazón
Después de más de dos décadas de trayectoria, Jessica Zermeño se siente agradecida por el camino recorrido.
Llegó a Querétaro en 2005 y desde entonces ha participado en diversas compañías, lo que le ha permitido conocer el teatro desde múltiples perspectivas.
Hoy es una de las pocas mujeres en la ciudad que dirige su propio espacio escénico y ha logrado consolidarse como un referente en el ámbito de la comedia teatral.
Pero más allá del éxito profesional, su mayor satisfacción radica en el vínculo con el público.
“Subo al escenario con la convicción de dejar el alma en cada función. No me gustan las cosas a medias”, afirma.
Entre sus metas futuras se encuentran seguir escribiendo nuevas obras, desarrollar una serie y continuar haciendo crecer su proyecto teatral.
Su inspiración proviene de la literatura, particularmente de obras como Las nieblas de Avalón de Marion Zimmer Bradley, novela que admira por su mirada femenina sobre la leyenda del Rey Arturo y que algún día le gustaría adaptar al teatro.

Soñar despierta
Si algo define a Jessica Zermeño, es su convicción de que los límites suelen estar en la mente de quienes dudan.
Por eso, el consejo que comparte con otras mujeres que desean seguir un camino similar es simple pero poderoso:
“Escucha siempre la voz de tu corazón. Muchas veces me dijeron que no, pero decidí no escuchar esas voces. Si lo sueñas, puedes vivirlo”.
En este Día Internacional de la Mujer, su historia recuerda que el talento, la perseverancia y la pasión pueden transformar un sueño personal en un proyecto cultural que inspire a toda una comunidad.
Porque, como ella misma resume en su filosofía de vida:
“En esta vida voy a soñar siempre despierta.”





















































Comentarios