Museo México Me Encanta: el microcosmos que salvaguarda la identidad nacional
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México en miniatura: el universo artesanal que sorprende en Tequisquiapan
Por: Lorena Meeser
En el corazón del Pueblo Mágico de Tequisquiapan, Querétaro, existe un universo donde el tiempo parece haberse detenido, un espacio que condensa la esencia del país en apenas unos metros cuadrados.

En la calle 5 de Mayo #11 se encuentra el Museo México Me Encanta, un recinto que transforma la miniatura en memoria viva. Un santuario dedicado a la memoria visual de México, un proyecto que demuestra que la grandeza de una nación no se mide en kilómetros, sino en la precisión de sus detalles. Más que un museo, es una crónica tridimensional de México.
disfrutar durante su visita.
Un proyecto que nació en casa
Detrás de este universo detallista está la maestra y artista Ma. Teresa Cisneros Septién, conocida cariñosamente como “Tere” Cisneros. Con más de cuatro décadas dedicadas a la docencia, su vocación educativa fue el cimiento de este proyecto cultural.

Todo comenzó con un nacimiento mexicano instalado en la sala de su hogar. Lo que inició como una expresión artesanal y familiar pronto creció hasta convertirse en una colección compleja que retrataba no solo escenas navideñas, sino mercados, oficios, tradiciones y estampas populares de distintas regiones del país.

Tras años de trabajo manual, exposiciones itinerantes y una consolidación artística constante, el museo abrió formalmente sus puertas el 12 de abril de 2014 en su sede actual. Desde entonces, ha recibido a más de 140 mil visitantes provenientes de más de 75 países, convirtiéndose en un embajador cultural silencioso de México.
La ingeniería de lo diminuto
El museo alberga una colección impresionante de más de 225 maquetas y 800 personajes elaborados artesanalmente. Cada pieza es diseñada, modelada y montada a mano, con un nivel de precisión que obliga al visitante a acercarse, observar y descubrir.

Las escenas abarcan múltiples dimensiones de la vida nacional: cada una es una crónica tridimensional de la cotidianidad:
La gastronomía popular: puestos de atole, tamales, carnitas, elotes asados y antojitos mexicanos que recrean el bullicio de cualquier plaza del país. La disposición de los utensilios, las canastas y los comales convierte cada maqueta en un documento etnográfico.

Oficios tradicionales: desde talleres de cantera, panaderos hasta vendedores de alcatraces, globos y algodones de azúcar. Artesanos, boleros y comerciantes ambulantes aparecen representados con dignidad y realismo. No son figuras decorativas: son un homenaje.

Patrimonio y espiritualidad: réplicas de iglesias coloniales, celebraciones patronales y escenas del Día de Muertos dialogan con reproducciones de zonas arqueológicas queretanas como Ranas y Toluquilla, integrando pasado prehispánico y tradición contemporánea.

Diversión popular: ferias de pueblo, circos itinerantes y hasta una montaña rusa a escala evocan la alegría comunitaria que caracteriza a las fiestas mexicanas.

Cada maqueta funciona como cápsula del tiempo. No solo reproduce espacios físicos; captura atmósferas sociales.
Un museo con vocación didáctica
La formación pedagógica de su fundadora se percibe en cada sala. El museo no está concebido únicamente como exhibición estética, sino como herramienta educativa y de preservación cultural.
Niños y adultos encuentran aquí un puente generacional: los mayores reconocen escenas de su infancia; los más jóvenes descubren oficios que hoy enfrentan procesos de desaparición. En un contexto donde la digitalización domina la experiencia cotidiana, el museo reivindica la observación pausada.

Además, el recinto complementa la visita con:
Área de juegos tradicionales de mesa que promueve la convivencia familiar.
Una “Tiendita” temática donde pueden adquirirse recuerdos y piezas relacionadas con el universo miniaturista.
Filosofía Pet Friendly, que la convierte en una experiencia incluyente para visitantes con mascotas.

Un embajador cultural en el Pueblo Mágico
Ubicado en el centro histórico de Tequisquiapan —uno de los destinos más emblemáticos de Querétaro por su arquitectura colonial, su tradición vinícola y su vocación turística— el museo se integra perfectamente a la experiencia del visitante.

Mientras el Pueblo Mágico ofrece rutas del vino y el queso, mercados artesanales y festividades tradicionales, el Museo México Me Encanta aporta una lectura íntima del país: una mirada a los pequeños héroes cotidianos que sostienen la identidad nacional.

La grandeza está en los detalles
En tiempos donde la monumentalidad suele asociarse con modernidad y progreso, este museo demuestra lo contrario: la grandeza también habita en lo pequeño.

El Museo México Me Encanta no compite en dimensiones; compite en sensibilidad. Y gana.
Porque al salir, el visitante no solo ha visto miniaturas.Ha recorrido un país entero en escala humana.

Información para el visitante
Ubicación: Calle 5 de Mayo #11, Col. Centro, Tequisquiapan, Querétaro
Horario: de jueves a domingo.
Jueves y viernes de 12:00 p.m. a 5:00 p.m.
Sábados y domingos de 11:00 a.m. a 6:00 p.m.
Redes sociales: Facebook: Museo México Me Encanta

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