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La era dorada de los megacines en la Ciudad de México: miles de butacas y un solo proyector

  • hace 4 días
  • 16 Min. de lectura

El ocaso de los gigantes: cuando los cines en la Ciudad de México tenía miles de butacas

Por: Lorena Meeser

Hubo un tiempo en que ir al cine en la Ciudad de México no era una decisión de último minuto en la aplicación del celular. Se llegaba con anticipación. Era todo un ritual: la gente se vestía de gala para entrar a recintos que parecían catedrales. Caminaba por vestíbulos de mármol, con decoraciones monumentales, alfombras infinitas y techos que parecían cúpulas de catedral.

Entre los años 40 y los 70, la capital mexicana fue una de las ciudades con más salas monumentales de cine del mundo. Algunos superaban las 3,000 butacas; otros llegaban a la impensable cifra de 7,500 en una sola función.

Desde la opulencia de los años 60 hasta la fragmentación de los 90, la capital mexicana vivió una transformación arquitectónica y social que borró del mapa a los "palacios cinematográficos" para dar paso a las cajas de zapatos de cristal que conocemos hoy. Esta es la historia de esos gigantes.

La era de los colosos (1940–1975)

En estas décadas, el cine era el centro de la vida social. No se buscaba una sala cerca de casa; se buscaba "el" cine.

Cine Florida

El coloso de Tepito. El más grande de todos, con una capacidad tan absurda que hoy sería el equivalente a llenar un auditorio de conciertos mediano.

  • Capacidad: aproximadamente 7,500 personas

  • Ubicación: Peña y Peña, Tepito

  • Estilo: funcionalista monumental con influencia art déco popular

  • Inauguración: 1952

Fue el cine más grande que ha existido en la Ciudad de México y uno de los más grandes del mundo en su momento. Su escala era impresionante y rayaba en el absurdo: 42 baños, enormes pasillos y una acústica diseñada para que toda una multitud escuchara con claridad.

En 1955 se llevó a cabo un homenaje multitudinario a Pedro Infante. Era el cine del pueblo, pero con dimensiones de estadio.

Una de las primeras películas extranjeras en ser proyectada fue El Príncipe Valiente, protagonizada por Robert Wagner y Janet Leigh.

Tras sufrir daños severos en el terremoto de 1985, un gran incendio en 1988 lo dejó en ruinas, marcando el fin de su era como sala de cine.

Hoy en día, el sitio donde se encontraba el cine es una plaza de productos orientales, pero su historia permanece como un ícono de la Época de Oro del cine mexicano.

Cine Roble

El Cine Roble fue una joya arquitectónica y cultural de la CDMX, un símbolo de la elegancia cinematográfica que dejó una huella imborrable en la memoria de la ciudad, desvaneciéndose para dar paso a una nueva etapa como sede política en Paseo de la Reforma.

  • Ubicación: se encontraba en el Edificio El Roble, en Paseo de la Reforma 133, Colonia Tabacalera, parte de un complejo que incluía oficinas, teatro y un hotel.

  • Inauguración: abrió sus puertas el 3 de mayo de 1950.

  • Capacidad: contaba con 4,150 butacas distribuidas en tres niveles: luneta, anfiteatro y galería, siendo uno de los más grandes y espectaculares de la época.

  • Estilo: modernismo monumental de los años 50. Vestíbulos amplios, acabados de mármol y una de las mejores pantallas de la ciudad. Antes de que existiera el IMAX, el Roble ofrecía una experiencia inmersiva.

  • Perfil: estrenos de Hollywood y superproducciones

  • Importancia: fue un cine muy importante y frecuentado, famoso por proyectar películas extranjeras y ser sede de la Muestra Internacional de Cine.

  • Cierre: el sismo de 1979 dañó su estructura, lo que provocó su cierre. Aunque la torre siguió operando, los sismos de 1985 agravaron los daños.

  • Demolición y actualidad: fue demolido en los años noventa y en su lugar se encuentra actualmente el Senado de la República.

Cine Latino

  • Ubicación: Paseo de la Reforma 296, en la Zona Rosa, un punto neurálgico de la ciudad.

  • Capacidad: inició con casi 2,000 asientos y tras remodelaciones llegó a albergar hasta 2,500, siendo una de las salas más grandes y modernas de su época.

  • Estilo: moderno con detalles Art Déco.

  • Ubicación: Paseo de la Reforma.

  • Arquitectura: diseñado por Gabriel Romero, Carlos Vergara y Guillermo Salazar, con un vestíbulo de doble altura y un mural monumental de Octavio Ríos llamado "Al hombre latinoamericano".

  • Tecnología: fue pionero en México con pantalla curva y el sistema de sonido envolvente (Surround) en los 70 y 80.

  • Hitos: fue sede principal de la Muestra Internacional de Cine hasta 1995. Era sinónimo de estreno de gala. Las premieres eran eventos sociales. Alfombra roja, prensa y celebridades.

  • Decadencia: En los años 90 comenzó a dividirse en salas más pequeñas.

  • Cierre y demolición: Cerró definitivamente y fue demolido en 2009.

  • Actualidad: En su lugar se encuentra la Torre Reforma Latino, un rascacielos que alberga oficinas, hotel y zonas comerciales, marcando el fin de una era para los grandes cines de la ciudad. El glamour horizontal desapareció.

Cine Diana

  • Inauguración: enero de 1962, convirtiéndose en un ícono de la avenida Reforma.

  • Ubicación: esquina del Paseo de la Reforma y Río Mississippi, en la Colonia Cuauhtémoc, Ciudad de México.

  • Capacidad: contaba con 1,850 butacas, siendo una de las salas más grandes y populares de su época.

  • Arquitectura: obra del arquitecto Leopoldo Gout, destacaba por su diseño sobrio, elegante y funcionalista.

  • Arte: su vestíbulo albergaba el "Mural del Hierro" de Manuel Felguérez, ahora en el MUAC.

  • Transformación: a finales de los 90, la estructura original se dividió en múltiples salas, dando paso al Cinépolis Diana que conocemos hoy.

  • Es uno de los pocos casos donde la estructura original logró adaptarse.

Cine Manacar

  • Nombre: el Conjunto Urbano Manacar (incluyendo el cine) tomó su nombre de sus dueños originales: Manuel, Antonio y Carlos.

  • Inauguración: el cine abrió sus puertas en 1965, destacando por su diseño funcionalista.

  • Capacidad: 2,316 personas.

  • Arquitecto: Carles Greenham.

  • Icono artístico: "Los Danzantes", una monumental obra plegable de Carlos Mérida creada en 1964 como telón del cine, fue rescatada, restaurada y ahora se exhibe en el vestíbulo de la Torre Manacar en Ciudad de México.

  • Fue referente de musicales y cine de gran formato.

    Aquí La Novicia Rebelde tuvo una permanencia histórica de entre 74 y 84 semanas consecutivas.

  • Declive: fue afectado por el terremoto de 1985 y finalmente cerrado por Cinemex en 2010, siendo demolido en 2013.  

  • Reemplazo: la nueva Torre Manacar se construyó en el mismo sitio, diseñada por Teodoro González de León, en colaboración con Hatumi Hirano Beltrán y José Arce Gargollo. Inaugurada en 2017.

  • Ubicación: Torre Manacar en Insurgentes Sur y Río Mixcoac.

  • Capacidad y salas: cuenta con salas Cinemex Premium (VIP) y una sala de arte, ofreciendo una experiencia de cine más exclusiva y moderna que el cine original.

Cine Ariel

El récord absoluto

  • Ubicación: Ejército Nacional 826, en la colonia Polanco.

  • Capacidad: alrededor de 2,000 personas

Aquí La Novicia Rebelde estableció el récord histórico de permanencia en una sola sala en la ciudad: casi 100 semanas consecutivas desde 1965.

En la era previa al VHS, volver a ver una película implicaba regresar al mismo cine. El Cine Ariel se convirtió en sitio de tradición familiar.

Cine El Prado

  • Ubicación emblemática: formaba parte del Hotel del Prado, un ícono arquitectónico de la época diseñado por Carlos Obregón Santacilia, situado en una zona muy concurrida de la ciudad.

  • Lujo y prestigio: ofrecía una experiencia cinematográfica de alta calidad, similar al prestigio del Hotel Regis. Era un lugar de moda de los cinéfilos. Fue un símbolo de la elegancia urbana de mediados del siglo XX en la Ciudad de México,

  • Época Dorada: operó desde su inauguración en 1947 hasta 1985, siendo testigo de grandes éxitos cinematográficos y un punto de encuentro social en la Ciudad de México.

  • Aquí se exhibió El último cuplé (1957) durante aproximadamente 54 semanas consecutivas. Las filas daban la vuelta a la manzana.

  • El sismo del 85: el gran terremoto del 19 de septiembre de 1985 causó daños irreparables en el Hotel del Prado y el Cine Trans Lux Prado, lo que llevó a su demolición.

  • Transformación del espacio: El terreno donde estaban el hotel y el cine fue posteriormente ocupado por un nuevo hotel, pero el cine como tal desapareció, marcando el fin de una época del entretenimiento en esa zona.

Las salas de arte y la sofisticación intelectual

Cine París

  • Inauguración: 1954.

  • Capacidad: 1,250 personas

  • Ubicación: Paseo de la Reforma 88, cerca de la Glorieta de Colón.

  • Diseño: vanguardista, con fachada acristalada, marquesina y vestíbulo en desniveles con bar y exposiciones, obra de Juan Sordo Madaleno y Jaime Ortiz Monasterio, con mobiliario de Clara Porset.

  • Enfoque: proyectaba cine de arte, especialmente películas europeas. Fue epicentro del cine de autor: Fellini, Bergman, Tarkovsky. Permanencias largas porque solo ahí podían verse esas películas.

  • Cierre y demolición: cerró en los 90; el gobierno intentó rescatarlo, pero finalmente fue vendido y demolido a mediados de los 2000 para construir un edificio moderno.

Cine Lido: Bella Época

  • Inauguración: 1942, abrió sus puertas como Cine Lido en la esquina de Tamaulipas y Benjamín Hill, siendo uno de los primeros cines fuera del centro de la ciudad y destacando por su diseño y capacidad.

  • Esplendor: fue un lugar de estrenos de Hollywood y películas europeas, popular entre los vecinos de la Condesa.

  • Famoso por su torre esbelta y marquesina semicircular.

  • La estructura original fue adaptada, pero se conservan elementos clave, aunque la marquesina original ya no está.

  • Capacidad: 1,300 personas

  • Arquitecto: Charles Lee, con influencia de Art Déco y colonial californiano.

  • Cambio de nombre en 1978: se remodeló y reabrió como "Nuevo Cinema Bella Época", mostrando cine de arte y de difícil acceso, convirtiéndose en un ícono para cinéfilos.

  • Declive y rescate: cayó en abandono en los 90, hasta que el FCE lo adquirió y lo transformó en el Centro Cultural Bella Época, inaugurado en 2006.

  • Actualidad: hoy alberga la Librería Rosario Castellanos y, en una sala reducida del edificio original, el Cine Lido (operado por la Cineteca Nacional) para proyecciones y eventos culturales. Es uno de los mejores ejemplos de reutilización cultural exitosa.

Otros gigantes emblemáticos

Cine Ópera

Una joya del Art Déco en la colonia San Rafael, con sus estatuas y acabados que transportaban al espectador a una época de fantasía.

  • Inauguración: 11 de marzo de 1949, con "Una familia de tantas".

  • Arquitectura: obra de Félix T. Nuncio, con estilo Art Déco, decorado con máscaras de la comedia y la tragedia en la fachada.

  • Capacidad: 3,800 espectadores.

  • Época de Oro: fue una de las salas más elegantes, donde se proyectaban películas y se montaban espectáculos.

Declive y cierre:

  • Sismo del 85: causó daños estructurales, afectando la pantalla y el techo.

  • Reapertura: se usó como foro de conciertos en los 90, albergando bandas como Héroes del Silencio, Bauhaus, Sasha, etc..

  • Cierre definitivo: 12 de octubre de 1998, tras disturbios por sobrecupo en un concierto de Bauhaus, con desprendimientos del techo.

Situación actual y intentos de rescate:

  • Abandono: el edificio ha permanecido en ruinas y ha estado en el abandono durante décadas.

  • Propuestas: desde 2011, ha habido intentos por rescatarlo como centro cultural (¡Pilares!) o librería, involucrando al Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) y el gobierno de la CDMX, con reportes recientes (2024-2025) sobre posibles restauraciones.

Cine Orfeón

  • Inauguración: 29 de junio de 1938.

  • Diseño: arquitectos estadounidenses John & Drew Eberson, estilo Art Déco, con una imponente fachada y un gran vestíbulo.

  • Capacidad: con aforo para más de 4,600 espectadores, siendo la quinta sala más grande de México en su momento.

  • Ubicación: Calle Luis Moya #36-40, cerca de Avenida Juárez, en el corazón del Centro Histórico.

  • Época de esplendor: fue un cine de lujo, sede de grandes estrenos y parte de la Época de Oro del cine mexicano.

Declive y Abandono

  • Sismo de 1985: sufrió daños estructurales, lo que marcó el inicio de su decadencia.

  • Intentos de reapertura: en 1997 se intentó reabrir como teatro con "La Bella y la Bestia", y en 1998 como sede de conciertos de rock (Bauhaus), pero fue clausurado nuevamente.

  • Estado actual: permanece abandonado, un vestigio de un pasado glorioso cubierto por el polvo.

Cine Metropólitan

  • Inauguración: el edificio abrió sus puertas el 8 de septiembre de 1943 como un cine de gran lujo, proyectando la película argentina "Dieciséis años".

  • Lujo y grandeza: diseñado por el arquitecto Pedro Gorozpe Echeverría, con interiores del escenógrafo Aurelio G. Mendoza, era famoso por su capacidad: más de 3,000 butacas y decoración Art Decó inspirada en el Rockefeller Center.

  • Época dorada: fue un recinto emblemático del cine mexicano, donde asistían estrellas como María Félix, y sede de eventos como los Premios TV y Novelas.

  • Se llevaron a cabo estrenos monumentales como Lo que el viento se llevó.

  • Cierre y abandono: al igual que otros grandes cines, enfrentó la crisis de la industria y cerró a principios de los 90, quedando abandonado durante varios años.

  • Rescate y reapertura como teatro: en 1996 OCESA lo rescató y renovó, reabriendo sus puertas el 18 de diciembre de 1996 como el Teatro Metropólitan, un espacio para conciertos y espectáculos.

  • Pasó de ser un "palacio" cinematográfico a uno de los foros más importantes para la música en vivo en el centro de la ciudad.

  • Su imponente fachada Art Decó es un punto de referencia a unos pasos de la Alameda Central.

Cine Hipódromo

  • Inauguración: el Cine Hipódromo abrió sus puertas el 11 de abril de 1936, en el Edificio Ermita, ubicado en la esquina de Avenida Progreso y Avenida Jalisco (hoy Carlos Lazo), en Tacubaya, cerca de la Condesa, y no sobre Paseo de la Reforma.

  • Arquitectura: fue diseñado por el arquitecto Juan Segura y destacó como una joya arquitectónica del estilo Art Decó, con interiores de Manuel Fontanals. Su fachada era famosa por su marquesina de media luna, con esculturas de la comedia y la tragedia, y un ventanal que iluminaba el vestíbulo.

  • El Edificio Ermita fue, además, el primer rascacielos de uso mixto en México.

  • Capacidad: más de 2,400 personas.

  • Fue pionero en tener equipo sonoro en México.

  • Relevancia: junto con otras grandes salas de la época, como el Cine Teresa o el Cine Ópera, el Hipódromo fue un punto de encuentro social y cultural durante décadas, especialmente durante la Época de Oro del cine mexicano, que abarcó aproximadamente de 1936 a 1959.

  • Transformación: el auge de los complejos multicinemas en los años 90 llevó al ocaso de las grandes salas. Cadenas como Cinemex adquirieron y transformaron estos espacios, y el Cine Hipódromo no fue la excepción, siendo remodelado en varias salas más pequeñas y perdiendo su esplendor original.

Hoy en día, el legado del Cine Hipódromo se recuerda como parte fundamental de la memoria cinematográfica y urbana de la Ciudad de México, y su historia ha sido objeto de documentales como "El triángulo de Tacubaya".

Cine Chapultepec

  • Inauguración: abrió el 24 de agosto de 1944 con la película El corsario negro.

  • Ubicación y arquitectura: se encontraba en Paseo de la Reforma 505, frente al Bosque de Chapultepec, diseñado por Charles Lee, con capacidad para 2,390 espectadores y un diseño elegante.

  • Importancia: fue el primer cine en Reforma, un "palacio cinematográfico" que ofrecía una experiencia única y contaba con un amplio vestíbulo.

  • Cultura cinematográfica: fue sede de la primera Muestra Internacional de Cine en los años 60. Era el punto de encuentro de artistas, directores y críticos.

  • Conexión con Buñuel: las oficinas de Luis Buñuel estaban en el segundo piso, donde se realizó parte del casting de la película Los Olvidados con actores como Alfonso Mejía y Roberto Cobo.

  • Cierre y demolición: cerró en 1994 y fue demolido en 1997. Posteriormente ahí se construyó la Torre Mayor, inaugurada en 2003.

  • Nostalgia: su desaparición marcó el fin de una época, recordada con nostalgia como parte de la memoria urbana y cinematográfica de la CDMX, inspirando obras como la pintura de Rafael Cauduro.

Cine Futurama

  • Inauguración 1969: abrió como uno de los cines más grandes de la ciudad, con una capacidad de 4,800 butacas, ofreciendo una amplia oferta cinematográfica en la zona norte de la capital.

  • Transformación: en los años ochenta para competir con los multicinemas, se dividió en cinco salas más pequeñas, pero no fue suficiente para superar a las nuevas cadenas.

  • Cierre: el cine cerró sus puertas a principios de los 2000, quedando el terreno en desuso durante mucho tiempo.

  • Renacimiento (2003-2008): el Gobierno del DF compró el inmueble y lo remodeló, reabriéndolo como Centro Cultural Futurama en 2008.

El Centro Cultural Futurama hoy:

  • Ubicación: se encuentra en la Colonia Lindavista, alcaldía Gustavo A. Madero, cerca del IPN.

  • Actividades: ofrece talleres de cine, arte, danza, escritura y exposiciones de arte contemporáneo.

  • Espacios: cuenta con salas para teatro, exposiciones, cine y aulas de usos múltiples.

  • Legado: mantiene viva la memoria del antiguo cine, sirviendo como un vibrante centro cultural y artístico para la zona norte de la CDMX.

Cines Máximo, Colonial, Estadio, Coloso, Las Américas, Alameda y Teresa

  • Máximo y Colonial: grandes salas del centro histórico, demolidas o convertidas en comercios.

  • Estadio: vinculado a la zona deportiva, parte del auge de los cines masivos de mediados de siglo. Ubicado en la esquina de Coahuila y Yucatán, era una sala de barrio popular por sus ciclos temáticos y películas de segunda corrida, antes de convertirse en un "Santuario de la Fe".

  • Coloso: nombre simbólico de la era monumental; desaparecido con la fragmentación de los 80.

  • Palacio Chino: tenía una capacidad para 4,000 personas y entradas por las calles Bucareli e Iturbide.

  • El Cine Las Américas: fue una icónica sala de cine en la Colonia Roma, inaugurada en 1952 y diseñada por José Villagrán García, destacada por su gran tamaño (más de 3000 asientos) y funciones populares, incluyendo éxitos como "Tiburón", hasta su cierre a finales del siglo XX; hoy, su legado vive en la plaza comercial y como Auditorio BB en el mismo cruce de Insurgentes y Baja California, un espacio que preserva parte de su historia y que incluso aparece en la película "Roma" de Alfonso Cuarón.

  • Cine Alameda: fue una joya arquitectónica inaugurada en 1936 en la Avenida Juárez, frente a la Alameda Central, destacando por su lujo, gran aforo (más de 3,000 asientos). Abrió el 14 de marzo de 1936, diseñado por los arquitectos Carlos Crombé y José Albarrán, con una majestuosa sala de estilo neocolonial mexicano que incluía una decoración tipo plaza de Taxco y un techo pintado que simulaba estrellas y nubes, consolidándose como un ícono de la época de oro del cine mexicano, pero cerró en 1970 y fue demolido en 1985 tras los sismos, conservándose solo parte de su fachada, hoy integrada a un restaurante.

  • Cine Teresa: inaugurado en 1924 como un recinto majestuoso del Art Decó mexicano, símbolo de modernidad en un Centro Histórico que apenas crecía. Tenía 3,500 butacas, música en vivo para acompañar el cine mudo y hasta una réplica de la Venus de Canova recibiendo al público.

Análisis comparativo de los aforos

Cine

Capacidad aproximada

Florida

7,500

Roble

4,150

Ópera

3,800

Metropolitan

3,000+

Latino

2,500

Diana

1,850

Manacar

2,316

Ariel

2,000

París

1,250

Lido

1,300

Ópera

3,800

Orfeón

4,600

Metropolitan

3,000

Hipódromo

2,400

Chapultepec

2,390

Futurama

4,800

Las Américas

3,000

El sismo de 1985: punto de quiebre

El terremoto no solo destruyó estructuras, sino que colapsó un modelo urbano que sentenció definitivamente a los grandes cines del centro. Mientras que el cambio económico ya los había dañado, el sismo aceleró el abandono de la zona mediante la pérdida de vidas humanas, la disminución de inversión y de la vida nocturna, provocando que recintos emblemáticos como el Cine Roble y el Cine Regis cerraran por daños estructurales irreparables, o que otros, como el Cine El Prado, desaparecieran junto a sus complejos hoteleros. Esta tragedia forzó una migración irreversible hacia la periferia, donde la experiencia cinematográfica se refugió en los nuevos centros comerciales de las zonas residenciales, dejando atrás la era de los palacios de cine en el corazón de la ciudad.

La metamorfosis: el surgimiento de las salas de arte y el "Multicinema"

A finales de los 70 y principios de los 80, el modelo de "sala única gigante" se volvió insostenible. Mantener un edificio de 4,000 butacas para una película que no fuera un éxito masivo era un suicidio financiero.

Fue así como ocurrió el primer gran cambio: la fragmentación.

Muchos cines grandes fueron divididos con muros de tablaroca. Lo que antes era un cine majestuoso se convirtió en el Cine Manacar 1, 2 y 3. El espacio se sacrificó por la variedad.

Simultáneamente, nació un nicho para el intelectual y el cinéfilo exigente. Salas como el Cine París, el Lid, el Cine Internacional y el Paseo se especializaron en el "Cine de Arte". Eran salas más pequeñas, con una curaduría europea y latinoamericana que huía de Hollywood. Fue la época dorada de la muestra de la Cineteca y de los debates después de la función.

Hoy, una sala promedio de multiplex tiene entre 120 y 300 butacas. La escala cambió radicalmente.

Antes vs. ahora: el ritual contra la eficiencia

Antes

  • Una sola película en una sala gigante

  • Permanencias de meses o años

  • Intermedios

  • Lobbies monumentales

  • Evento social colectivo

Hoy

  • Estrenos simultáneos en miles de pantallas

  • Permanencia promedio: 2 a 4 semanas

  • Streaming en 45–60 días

  • Salas pequeñas, tecnología superior (Dolby Atmos, 4DX, IMAX)

  • Consumo individualizado

Antes el cine era escasez y acontecimiento. Hoy es abundancia y rotación.

¿Por qué ya no existen esos gigantes?

  1. Costos de mantenimiento imposibles

  2. Fragmentación del público

  3. Nuevos hábitos de consumo

  4. Competencia del streaming

  5. Seguridad estructural tras 1985

El modelo cambió de templos a plataformas

De palacios a multiplex: el auge y caída de los gigantes del cine capitalino

Los antiguos cines de la Ciudad de México no eran solo espacios de exhibición: eran símbolos de una ciudad que crecía verticalmente en emociones y horizontalmente en comunidad.

Hoy tenemos mejor sonido, butacas reclinables y plataformas infinitas. Pero hemos perdido la sensación de entrar a un palacio cinematográfico donde miles de personas respiraban al mismo tiempo frente a una pantalla luminosa.

El cine sigue vivo. Lo que desapareció fue su escala épica.

Cuando el cine era un acontecimiento

Ir al cine en las décadas de los 60, 70 y 80 era un ritual tangible que comenzaba mucho antes de que se apagaran las luces. Todo iniciaba frente a las densas páginas del periódico, donde se buscaba la cartelera para elegir la función ideal. Al llegar al recinto —que solía ser un imponente palacio de una sola sala con grandes marquesinas iluminadas—, la experiencia se definía por la espera física: largas filas que daban la vuelta a la manzana bajo el sol o la lluvia, rodeadas por el aroma a palomitas frescas, el bullicio del cilindrero y de los vendedores ambulantes.

Una vez en la taquilla de cristal, recibir el boleto de papel era el pase de entrada a un mundo de terciopelo rojo; cortinas pesadas y alfombras espesas que creaban una atmósfera solemne y expectante. No había preventa digital ni asientos numerados, por lo que la verdadera competencia terminaba con una carrera por alcanzar el mejor lugar antes de que el proyeccionista iniciara la magia del celuloide. Y además había permanencia voluntaria.

El costo del boleto

Durante las décadas de 1960 y 1970 en México, el precio de un boleto de cine era considerablemente bajo en comparación con los estándares actuales. A principios de la década de 1960, el precio estaba alrededor de los 30 centavos, mientras que a mediados de los 70 el costo era de cuatro pesos en la Ciudad de México.

Algunos de los casos más legendarios de permanencia en la CDMX

Década de los 60: el esplendor de los 70mm

  • La Novicia Rebelde (The Sound of Music, 1965): quizás el récord más impresionante de la década. Se mantuvo en cartelera durante casi dos años seguidos en el Cine Manacar, que con su enorme pantalla era el lugar predilecto para los musicales de Hollywood.

  • 2001: Odisea del Espacio (1968): Se exhibió durante meses en el Cine Diana, convirtiéndose en un lugar de culto para los jóvenes de la época.

Década de los 70: cine de arte y "Blockbusters"

  • La Naranja Mecánica (A Clockwork Orange, 1971): debido a la censura y su naturaleza de culto, duró meses en salas especializadas como el Cine Latino y el Cinema Uno.

  • Tiburón (Jaws, 1975): fue un fenómeno que abarrotó el Cine Real Cinema y el Cine Metropolitan por meses, obligando a las salas a mantenerla mucho más tiempo de lo planeado originalmente.

  • El Exorcista (1973): las filas en el Cine Variedades eran noticia nacional; la película se mantuvo en cartelera por casi un año debido a la morbosidad y el impacto que causaba.

Década de los 80: la era de las sagas y el cine nacional

  • E.T. el extraterrestre (1982): dominó la cartelera durante gran parte de 1982 y 1983, principalmente en complejos como el Cine Hollywood y el Cine Manacar.

  • Lagunilla, Mi Barrio (1981): en el ámbito nacional, las películas de corte popular llenaban el Cine Mariscala y el Cine Orfeón durante meses, ya que el público regresaba varias veces a verlas.

  • Amadeus (1984): estuvo durante mucho tiempo en el Cine Bella Época consolidándose como un éxito para el público que buscaba cine más refinado.



 
 
 

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